Sentirse seguro al caminar por el barrio o esperar el transporte público es, quizás, el deseo más compartido por los colombianos. Con esto en mente, la estrategia liderada por el Ministerio del Interior, bajo la gestión de Armando Benedetti, ha dado un salto hacia la seguridad digital, instalando miles de “ojos” electrónicos en las zonas más críticas del país.
Más que cámaras, una respuesta rápida
No se trata solo de grabar lo que sucede; el verdadero cambio está en la reacción. Gracias a una inversión que supera los 500 mil millones de pesos a través de FONSECON, se han desplegado más de 2.600 cámaras de última generación conectadas a centros de monitoreo en tiempo real.
¿Qué significa esto para ti?
- Reacción inmediata: La capacidad de respuesta de la Fuerza Pública ha mejorado en un 30%.
- Menos impunidad: Los videos ahora son pruebas clave para que los responsables de delitos no queden libres.
- Prevención urbana: Se estima que hasta el 40% de los delitos en ciudades pueden ser detectados o evitados gracias a este apoyo tecnológico.
Tecnología al servicio de todos
Esta apuesta busca que la seguridad deje de ser un privilegio de pocos sectores y llegue a los territorios que históricamente han estado desprotegidos. Actualmente, cerca de un millón de personas se benefician directamente de estos perímetros vigilados, impactando la tranquilidad de más de 3 millones de compatriotas.
El modelo articula datos y coordinación institucional para que, ante cualquier incidente, la patrulla más cercana sepa exactamente a dónde dirigirse. Con este despliegue, la tecnología se convierte en el mejor aliado de la convivencia, permitiendo que las familias recuperen los parques y los espacios públicos con mayor confianza.


