El choque institucional entre el Poder Ejecutivo y el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha escalado a un plano de descalificaciones personales. El ministro del Interior, Armando Benedetti, arremetió de frente contra el magistrado Álvaro Hernán Prada, tildando sus recientes reclamos sobre la falta de garantías de seguridad para la campaña presidencial como un “show de mala leche”.
La polémica estalló luego de que Prada difundiera en redes sociales una carta abierta advirtiendo que, sin protección real para los candidatos, la democracia de 2026 corre el riesgo de reducirse a “una simple formalidad”. La respuesta del jefe de la cartera política no tardó en mover el avispero en Bogotá.
El dardo: “Quien diga que no hay seguridad, miente”
Para el Gobierno Nacional, la narrativa de desprotección que sostienen algunos sectores de la oposición carece de sustento técnico. Benedetti calificó la estrategia de la contraparte como una manipulación mediática orientada a restarle legitimidad anticipada al proceso electoral.
“El Gobierno ha hecho cosas sin igual. Hemos prestado seguridad desde siete meses antes de que la Registraduría los considerara formalmente como candidatos”, disparó el ministro, asegurando que la misiva de Prada ya había sido respondida formalmente por los canales institucionales.
La defensa técnica: Radiografía de un esquema presidencial
Para respaldar su contraofensiva, el Ministerio del Interior desglosó por primera vez la robustez de los operativos de protección que hoy resguardan a los aspirantes a la Casa de Nariño:
- Fuerza disponible: Esquemas de protección que llegan a incluir hasta 30 agentes de la Policía Nacional en cápsulas móviles.
- Componente terrestre: Asignación de hasta 5 vehículos blindados por esquema para desplazamientos de alto riesgo.
- Soporte especializado: Despliegue de más de 10 escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) apoyados por agentes de inteligencia preventiva en territorio.
El contraataque: Ausentismo en las regiones
El punto central de la réplica gubernamental apuntó a la supuesta falta de asistencia del magistrado Prada a los espacios de articulación oficial. Según Benedetti, desde la cartera del Interior se han liderado más de cuatro Comités de Coordinación y Recomendación de Medidas de Protección donde se evalúan los mapas de riesgo locales.
El ministro recriminó públicamente que, mientras cinco magistrados de la Sala Plena del CNE viajaron a Manizales para participar en la última comisión de seguimiento, el despacho de Prada estuvo ausente: “Si usted no asiste, pues no va a tener información actualizada y veraz de cómo va el proceso electoral”, sentenció.
Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, el cruce de cartas y trinos deja en evidencia que la seguridad en las regiones no solo es un desafío de orden público, sino el principal caballo de batalla político entre el arbitraje electoral y la Casa de Nariño.


