La batalla contra la inseguridad en el Atlántico ha dado un giro tecnológico definitivo. Bajo el liderazgo del ministerio del Interior, el Gobierno Nacional ha puesto en marcha un ambicioso plan de videovigilancia inteligente en Soledad y Malambo, municipios que históricamente han enfrentado complejos retos de orden público. La gran novedad es que estas no serán cámaras comunes; contarán con reconocimiento facial y analítica avanzada impulsada por Inteligencia Artificial.
Malambo: Un cerco digital de 120 cámaras
En Malambo, el proyecto contempla una transformación radical de su infraestructura de seguridad. Se instalarán 120 cámaras de última generación conectadas a través de una nueva red de 66.000 metros de fibra óptica. Esta tecnología no solo permitirá una reacción más rápida de la Policía ante homicidios y extorsiones, sino que servirá de base para potenciar los frentes de seguridad comunitaria, devolviéndole la tranquilidad a miles de familias malamberas.
No estamos llevando solo tecnología, estamos llevando oportunidades reales para que las familias del Caribe vivan tranquilas
Soledad: Hacia su propia Policía Metropolitana
Por su parte, Soledad avanza en un hito histórico: la creación de su propia Policía Metropolitana. Esta nueva unidad, sumada al despliegue de tecnología de videovigilancia de vanguardia, permitirá atender de forma focalizada las dinámicas delictivas propias del municipio. El objetivo es claro: optimizar la respuesta institucional y mejorar drásticamente la percepción de seguridad entre los soledeños, quienes por años han clamado por mayor presencia del Estado.
Un compromiso con sabor caribe
Para el ministro Benedetti, barranquillero de cepa, estas inversiones tienen un significado especial. “No estamos llevando solo tecnología, estamos llevando oportunidades reales para que las familias del Caribe vivan tranquilas”, resalta la visión integral del Gobierno. Con este despliegue, la seguridad deja de ser una promesa y se convierte en una herramienta concreta para cerrar brechas históricas y garantizar equidad en la región.
El trabajo articulado entre el Gobierno Nacional, alcaldías y ciudadanía sigue siendo la fórmula para construir un Atlántico más seguro, donde el desarrollo y la calidad de vida sean la norma en cada rincón del departamento.


