El debate sobre el futuro de la salud en Colombia se niega a cerrarse. A pesar de los tropiezos legislativos en el Congreso de la República, el Gobierno de Gustavo Petro mantiene su línea ideológica intacta: la necesidad de transitar desde un sistema basado en la intermediación financiera de las EPS hacia un modelo enfocado en la atención primaria, la prevención del riesgo y el despliegue de médicos en la Colombia profunda.
Con varias de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) sumidas en una profunda crisis financiera que amenaza la sostenibilidad del aseguramiento, el Ejecutivo insiste en que la solución estructural no es inyectar más recursos al engranaje actual, sino cambiar la lógica del cuidado médico.
🔍 Los dos pilares de la transición sanitaria
La propuesta de transformación que defiende la Casa de Nariño se sostiene sobre dos grandes ejes que buscan redefinir el rol de los actores del sistema:
- Equipos Médicos Territoriales: Llevar la medicina general y especializada directamente a las comunidades rurales, dispersas o de difícil acceso (como el Chocó, la Orinoquía o la periferia urbana), detectando enfermedades crónicas antes de que requieran hospitalización de alta complejidad.
- EPS como gestoras, no administradoras: El núcleo de la reforma fallida —pero que el Gobierno aún defiende como tesis— consiste en despojar a las EPS del manejo directo de los recursos públicos de la salud, transformando su rol hacia la coordinación logística de la atención y el acompañamiento de los pacientes.
La brecha entre la teoría y la práctica en 2026
Aunque la apuesta por la prevención cuenta con el respaldo de amplios sectores académicos y médicos, la implementación de este enfoque territorial a través de decretos y giros directos enfrenta fuertes vientos en contra.
| La Apuesta del Ejecutivo | El Desafío de la Realidad |
| Prevención en el territorio: Detectar a tiempo la hipertensión, la diabetes o el cáncer mediante visitas domiciliarias recurrentes. | Infraestructura precaria: Hospitales públicos regionales (Nivel 1) desfinanciados y sin la dotación necesaria para soportar la demanda. |
| Gasto eficiente: Reducir los costos del sistema al evitar que los pacientes saturen las unidades de cuidados intensivos (UCI). | Déficit de talento humano: Escasez y reticencia de personal médico para radicarse de forma permanente en zonas rurales dispersas. |
El papel del Ministerio del Interior: Tras el desgaste político de las reformas sociales, la cartera que lidera Armando Benedetti mantiene activos los canales de diálogo en las comisiones del Congreso, buscando consensos mínimos con gremios médicos y bancadas independientes para salvar elementos clave de la atención primaria sin desatar un colapso en el aseguramiento de los usuarios de las grandes ciudades.
Mientras el modelo mixto tradicional intenta sobrevivir a sus propias deudas y los usuarios experimentan las tensiones de la transición, el país asiste a un laboratorio abierto donde se define si es posible descentralizar la salud en un territorio históricamente fragmentado.


