El bienestar de las bases de la Fuerza Pública se toma la agenda económica del país. Tras la firma del decreto presidencial de la nueva escala salarial y la entrada en vigencia de la Ley 2384 de 2024, el Gobierno Nacional consolidó una transformación radical en los ingresos de los uniformados de menor rango. A partir de julio de este año, quienes presten su servicio militar obligatorio dejarán de percibir una bonificación simbólica para devengar un Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV).
La medida busca dignificar el servicio de los soldados regulares, infantes de marina y auxiliares de la Policía Nacional, impactando directamente la equidad dentro de las instituciones de seguridad del Estado.
Cierre de brechas: Incremento diferencial por rangos
La nueva escala de sueldos se diseñó bajo un principio progresivo. El ajuste no se aplicó de manera uniforme, sino que priorizó la base de la pirámide institucional para reducir las distancias históricas entre los altos mandos y los patrulleros o soldados:
- Bases de la Fuerza Pública: Los soldados regulares, profesionales, patrulleros y sus equivalentes en la Armada y la Fuerza Aérea reciben un incremento superior al 23% anual.
- Altos Mandos: Para los oficiales de mayor grado jerárquico, el ajuste salarial anual se fijó en un 7%.
La evolución del ingreso para el servicio obligatorio
El cambio más drástico lo experimentarán los jóvenes que cumplen con el servicio militar obligatorio, quienes pasarán de una asignación básica limitada a un salario vital completo.
| Concepto Anterior | Nuevo Beneficio (Julio 2026) | Incremento Porcentual |
| $300.000 COP (Bonificación básica inicial) | $1.750.905 COP (Equivalente al SMMLV actual) | Superior al 480% |
Inversión de $13 billones para modernización técnica
La reforma al bienestar laboral corre de forma paralela con una inyección presupuestal para el equipamiento de las fuerzas. El Ejecutivo oficializó la aprobación de un documento CONPES por $13 billones de pesos destinado exclusivamente a la modernización técnica y el fortalecimiento de las capacidades operativas de las Fuerzas Militares y la Policía.
Con este nuevo rubro, la inversión global acumulada por la actual administración alcanza los $40 billones de pesos. Según los balances técnicos de la cartera de Defensa, este músculo financiero permitirá elevar los indicadores de capacidad instalada y despliegue estratégico de la Fuerza Pública, pasando de un estándar del 45% a una eficiencia proyectada de entre el 62% y el 65% en el territorio nacional.


